Por Kenia Hernández

¿Niños cansados de la modernidad?: la nostalgia y los juguetes tradicionales son la nueva tendencia

En búsqueda de un mayor bienestar digital desconectado del ruido moderno, la nostalgia está tomando terreno dentro de las preferencias de consumo.

Frente al regreso inminente de lo analógico como estilo de vida para la Generación Net, lo simple se volvió moda con audífonos de cable, "dumb phones" y dvds sin servicios de streaming; esto no solo lo podemos calificar como una micro tendencia a través de las redes sociales, sino que algo más profundo se esconde: ¿también los niños están cansados de la tecnología? 

A pesar de que estudios recientes de la Entertainment Software Association (ESA) a nivel internacional, revelaron que el 43 por ciento de los menores entre 5 y 17 años prefieren recibir dinero que usarán para invertir dentro de videojuegos, también es una realidad que el monopolio de las suscripciones virtuales ha deteriorado progresivamente las preferencias del público.

Asimismo, surge otra conexión con respecto a la preocupación de padres y madres respecto al tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas. Los estudios más recientes según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que programas sobrestimulantes, así como la exposición constante a teléfonos inteligentes, ordenadores, tabletas y consolas de juegos puede afectar gravemente a la salud mental, aumentando el estrés, la ansiedad y la desregulación del comportamiento; al mismo tiempo que disminuye las habilidades sociales y afectar al sueño. 

Por lo anterior, en búsqueda de un mayor bienestar digital desconectado del ruido moderno, la nostalgia está tomando terreno dentro de las preferencias de consumo. Y para esta Navidad, Santa Claus fue el sorprendido ante la respuesta de niños sobretodo en los mercados locales donde el centro de atención fueron los juguetes de madera.

"Los piden mucho, la gente sigue comprándolos, casi como un souvenir. Los niños se cansaron de que el juguete juegue con ellos, ellos quieren jugar con el juguete", señaló Pedro Torres, comerciante desde hace 80 años quién nació y creció en el Mercado Hidalgo de San Luis Potosí.

Aunque en apariencia, la industria moderna apuesta con gran ventaja por lo estruendoso e innovador, el rival más débil, en cambio, se mantiene en lo simple: productos artesanales traídos desde Toluca, pintados a mano y con personajes pintorescos.

Desde carritos, aviones, carruseles, rompecabezas, muebles de muñecas, juguetes de cocina y hasta caballos de madera con cabeza de trapo; son los preferidos para regalar este 2025 a niñas y niños. Y los comerciantes aseguran que su atractivo nunca ha pasado de moda, por el contrario, son duraderos para las siguientes generaciones.

"(Los juguetes modernos) sobre todo no les duran, se descomponen y ya no tienen remedio, estos duran generaciones... Tenemos precios de 30, 50, 70 o 100 según el tamaño y la calidad de lo que quieran", explicó.

Además de la escala local, marcas internacionales como LEGO o del giro lúdico han sido testigas del resurgimiento de otros juguetes clásicos, cotizados sobre todo por la urgencia de crear experiencias más cercanas en el juego.

Antes de ser comerciante, Pedro Torres recordó con cariño uno de sus juguetes favoritos de la infancia: carritos de lámina y que hoy en día -agregó-, ya no se venden. "En ese tiempo los vendían aquí en Hidalgo, trailersitos de lámina, carritos y lanchitas... Después llegó la Juguetería Félix y fueron quienes trajeron otros más modernos, unos trenecitos eléctricos de España", finalizó.

Sin duda, aunque el mensaje navideño no debe centrarse en lo material, vale la pena repensar en aquellas dinámicas que como familias, ayuden rescatar aquel vínculo emocional que entre tanto futuro, fuimos perdiendo.