Por Pepe Alemán

Con reforma pretende congreso del estado atención integral a padres y madres que pierdan hijos en gestación o recién nacidos

El Congreso de SLP analiza una reforma para otorgar atención integral y licencias con goce de sueldo a madres y padres trabajadores que enfrenten pérdidas gestacionales, perinatales o neonatales.

Con una propuesta de reforma y adición a la Ley de los Trabajadores al Servicio de las Instituciones Públicas del Estado de San Luis Potosí, la diputada Sara Roha Medina presentó una iniciativa para establecer acciones de atención integral para las madres y padres trabajadores que sufran una pérdida gestacional, perinatal o neonatal, la cual será analizada y dictaminada en la Comisión Legislativa del Trabajo y Previsión Social y en la Comisión Legislativa de Salud y Asistencia Social.

El documento presentado ante el Pleno señala que este tipo de duelo a menudo ha sido invisibilizado social y legalmente, lo que lleva a que muchas personas lo vivan en silencio, sin el apoyo adecuado de las instituciones médicas correspondientes. 

Establece que reconocer esta situación es fundamental para brindar contención emocional, apoyo psicológico y espacios para poder sobrellevar la pérdida, por lo cual iniciativas como las licencias y permisos por duelo gestacional, perinatal y neonatal buscan dar legitimidad a este tipo de pérdida, garantizando tiempo para el proceso emocional, y permitiendo a las familias vivir su duelo con dignidad, respeto y acompañamiento profesional otorgado por las instituciones de salud, si así lo requieren.

La iniciativa propone adicionar los artículos 36 TER y 36 Quáter, en el capítulo de Vacaciones, Permisos y Licencias, que en caso de muerte fetal o perinatal, las trabajadoras tendrán derecho al mismo número de meses de descanso posteriores al parto, con goce de sueldo íntegro, para que se les brinde la atención medico psicológica y emocional necesaria.

Además, se establece que se otorgarán a las madres y a los padres trabajadores, una licencia por duelo en razón de muerte fetal o perinatal, de diez días laborales con goce de sueldo, independientemente del tiempo de servicio.