Por Redacción Contra Réplica

La diabetes avanza en México y afecta a población cada vez más joven

Especialistas de la UASLP advierten sobre la necesidad de detección temprana y cambios en los hábitos de vida para frenar su crecimiento.

La diabetes continúa consolidándose como una de las principales amenazas para la salud pública en México, afectando tanto a adultos como a personas jóvenes, alertó la nutrióloga Cecilia Torres Yáñez, responsable de Educación Continua de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). La especialista advirtió que esta enfermedad se ha convertido en una “pandemia silenciosa”, debido a que suele avanzar sin síntomas durante años.

Torres Yáñez explicó que la mayoría de los casos no se detectan a tiempo, ya que el exceso de glucosa en sangre no genera señales visibles hasta que los niveles superan los 250 mg/dl. “Se estima que de cada dos personas con diabetes, solo una sabe que la padece”, comentó, destacando que muchos diagnósticos ocurren tras emergencias médicas o revisiones de rutina.

De acuerdo con el nuevo Atlas de la Diabetes de la Federación Internacional de Diabetes, la prevalencia de esta enfermedad sigue en aumento. Mientras antes se estimaba que una de cada diez personas desarrollaría diabetes, las proyecciones actuales indican que la proporción será de una en ocho en los próximos años. En América del Norte y Central se prevé un incremento de hasta 25 por ciento, colocando a México en una posición de alto riesgo.

Entre los principales factores asociados a la enfermedad se encuentran el sedentarismo, la falta de sueño, el estrés, la mala alimentación y los antecedentes familiares. La especialista recomendó realizarse estudios de glucosa en ayuno o hemoglobina glucosilada al menos una vez al año, incluso sin síntomas aparentes.

Torres Yáñez subrayó que la prevención debe iniciarse desde la infancia, ya que en brigadas escolares se han detectado casos de prediabetes en menores sin diagnóstico previo. Además, advirtió que el verdadero desafío está en las complicaciones que genera la enfermedad, como daños renales, pérdida de visión o hipertensión, por lo que insistió en adoptar estilos de vida más saludables y en fomentar la detección oportuna.