Por Redacción Contra Réplica

Microplásticos y dieta universitaria bajo la lupa en la UASLP

Una investigación reciente revela cómo los hábitos cotidianos y la exposición a contaminantes invisibles influyen en el riesgo de obesidad entre estudiantes del área de la salud.

La transición a la vida universitaria no solo redefine horarios y rutinas: también modifica la forma de comer, hidratarse y cuidar el cuerpo. Desde esa mirada cotidiana, la egresada de la UASLP Viridiana Castañeda Martínez desarrolló una investigación que pone en el centro la relación entre consumo diario, entorno y salud metabólica en jóvenes universitarios.

Su estudio, realizado para obtener el grado en Ciencias Ambientales y Salud, analizó las prácticas alimentarias y el nivel de conocimiento sobre el llamado “ambiente obesogénico” entre estudiantes de carreras vinculadas a la salud y los alimentos. A través de un cuestionario de 24 reactivos, la investigación exploró desde la frecuencia de consumo de comida ultraprocesada hasta la forma en que las y los jóvenes transportan el agua que beben a diario.

Una parte clave del trabajo se enfocó en los contaminantes obesogénicos, sustancias capaces de alterar el sistema endocrino y favorecer el aumento de peso. El análisis se concentró en el arsénico y los microplásticos, presentes en el agua y en empaques o utensilios de un solo uso, y asociados con padecimientos como diabetes y síndrome metabólico.

Más allá del diagnóstico, la investigación plantea un llamado directo a la comunidad estudiantil: recuperar la preparación de alimentos en casa, reducir el contacto con plásticos desechables y optar por termos para el consumo de agua. En un país con altas cifras de obesidad, el estudio subraya que la prevención también comienza en decisiones pequeñas, repetidas todos los días, dentro y fuera del aula.