Durante las vísperas de Año Nuevo de este martes 30 y miércoles 31 de diciembre, las direcciones de Protección Civil municipales, la coordinación estatal y distintos cuerpos de seguridad reanudaron las labores de supervisión para regular la venta de pirotecnia en San Luis Potosí.
En la recta final del Operativo Cohetón, el Mercado República inauguró su punto de inicio en presencia de la Guardia Civil Estatal (GCE), la Dirección de Comercio Municipal y la Secretaría de la Defensa Nacional, autoridades que brindan acompañamiento a los puestos instalados en el perímetro que abarca el Santuario de San José, la calle Álvaro Obregón y el jardín San Juan de Dios, en el Centro Histórico.
A partir de las 10:00 de la mañana, los comerciantes locales que tramitaron sus permisos comenzaron a ofertar sus productos. Señalaron que, como parte de las acciones de concientización, Protección Civil los preparó mediante capacitaciones en materia de seguridad.
“Vamos a darle hasta que el cuerpo aguante el día de hoy, va a haber cambio de turnos. El recorrido abarca el centro, San José, una parte de Álvaro Obregón y el jardín San Juan de Dios”, indicó Francisco Hugo López González, encargado de Protección Civil en el primer turno de supervisión.
Las autoridades recordaron que, como parte de los rondines, están facultadas para confiscar pirotecnia prohibida, es decir, aquella considerada de alto impacto por la intensidad de sus detonaciones.
Por su parte, los vendedores defendieron que los productos autorizados son de bajo riesgo. “Tenemos chifladores, palomas, cometas, lluvia de estrellas, pura luz, puro bonito, este no es peligroso”, expresó el comerciante Bernabé Oviedo Olivar.
Aun así, los expendedores insistieron en que los fuegos artificiales no deben ser manipulados por menores de edad y que la venta a niños sin la compañía de un adulto está prohibida. “Esto solo es para adultos, los compra el niño pero acompañado de los papás. Yo les digo, que los niños solamente vean, no le vendemos a niños solos”, agregó.
Pese a la cercanía de las celebraciones de Año Nuevo, los comerciantes reconocieron que las ventas de este diciembre estuvieron por debajo de lo esperado. Oviedo Olivar señaló que la tradición enfrenta un declive paulatino. “En este 24 estuvo algo triste, lamentablemente, claro esto es una tradición que poco a poco se va terminar. Se vendió poco en comparación con otros años... Ya mañana primeramente Dios”, comentó.
Aunque la pirotecnia que se comercializa no se fabrica directamente en San Luis Potosí, los vendedores se abastecen de familias coheteras del Estado de México. En comparación con 2024, los comerciantes estimaron que las ventas disminuyeron alrededor de un 50 por ciento.