A partir del 1 de enero de 2026, la ropa importada desde países con los que México no tiene acuerdos comerciales, como China, será más cara debido al aumento de aranceles de entre 25 y 35 por ciento. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), forma parte de la actualización a la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE), con el propósito de proteger la industria textil y del calzado nacional frente a la competencia extranjera.
El incremento forma parte de una política de ajuste arancelario que abarca distintos sectores productivos, con porcentajes que van del 5 al 50 por ciento dependiendo del tipo de producto. En el caso de la industria textil, se aplicarán tarifas de 35 por ciento a prendas como abrigos, chaquetas, conjuntos de esquí, pantimedias y sostenes, mientras que artículos como pantalones, fajas y bandas para el cabello pagarán entre 25 y 35 por ciento.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, los nuevos aranceles solo afectarán a las importaciones provenientes de países con los que México no tiene Tratado de Libre Comercio (TLC). Actualmente, el país mantiene acuerdos con 52 naciones, principalmente en América del Norte, Europa, Asia y América Latina, dentro de convenios como el T-MEC, el TIPAT y la Alianza del Pacífico.
Sin embargo, grandes exportadores como China, Taiwán y algunos países del sudeste asiático quedan fuera de estos acuerdos, por lo que sus productos se verán directamente impactados. Analistas anticipan que la medida podría reflejarse en un aumento de precios en plataformas digitales de origen extranjero, donde la ropa de bajo costo tiene una fuerte presencia.
El gobierno federal sostiene que la actualización busca equilibrar las condiciones de competencia, fomentar la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones. No obstante, especialistas advierten que los consumidores podrían resentir el ajuste en el corto plazo, especialmente en sectores de moda y comercio electrónico.