A partir del 1 de enero de 2026, la Ciudad de México hará obligatoria la separación de residuos en tres categorías: orgánicos, reciclables y no reciclables. La medida forma parte de la campaña preventiva Transformar tu ciudad, cada residuo en su lugar, una estrategia que busca frenar la saturación de rellenos sanitarios y replantear la forma en que los capitalinos se relacionan con lo que desechan diariamente.
El anuncio fue encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, en la alcaldía Azcapotzalco, donde puso sobre la mesa una cifra que ilustra la dimensión del reto: cada día se generan alrededor de 8 mil 500 toneladas de residuos en la capital. Más de la mitad corresponde a desechos orgánicos y, aun así, cerca de 7 mil toneladas terminan en rellenos sanitarios, entre ellas un 21 por ciento de materiales que podrían reciclarse.
Desde una perspectiva social, el cambio no es menor. Brugada planteó abandonar el término “basura” para hablar de “residuos”, al considerar que muchos de ellos conservan valor y potencial de reaprovechamiento. En promedio, cada habitante produce 1.07 kilogramos de residuos al día, una cifra que coloca a la ciudad como la segunda mayor generadora de desechos en el país y que evidencia la urgencia de modificar hábitos cotidianos.
El director de la Agencia de Gestión Integral de Residuos, Roberto Castillo Cruz, reconoció que hoy solo el 15 por ciento de los residuos llega separado, pero confió en que la nueva campaña permita recuperar hasta el 75 por ciento. Para ello, se desplegará una red de educadores ambientales y facilitadores comunitarios que llevarán la información a colonias, escuelas y espacios públicos, acompañada de la entrega de botes especiales. Las autoridades coincidieron en que el éxito de la estrategia dependerá menos de la norma y más de la participación activa de la ciudadanía.