El cierre de 2025 dejó un balance que apunta a un cambio estructural en la seguridad pública de San Luis Potosí. La estrategia impulsada desde la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado colocó el acento en la dignificación policial y el fortalecimiento institucional, con resultados que comienzan a reflejarse tanto en la operación diaria como en los indicadores delictivos.
Uno de los ejes centrales fue la inversión destinada al personal. Más de 235 millones de pesos se canalizaron para un incremento salarial que será efectivo en 2026, con aumentos mensuales de entre tres mil y cinco mil pesos para los elementos de la Guardia Civil Estatal, además de un bono por mérito policial. La medida busca no solo reconocer el riesgo y la responsabilidad del trabajo policial, sino también consolidar una corporación estable y profesional.
La apuesta por la formación también tuvo un peso relevante. Durante el año se destinaron más de 63 millones de pesos a capacitación especializada, al tiempo que se incorporaron 268 nuevos elementos, sumando más de mil 130 policías activos. Todos ellos pasaron por procesos de preparación y controles de confianza, en una lógica que prioriza la calidad del servicio y la permanencia del personal.
En paralelo, la infraestructura y el equipamiento reforzaron la capacidad operativa del estado. La adquisición de un helicóptero, casi 200 unidades vehiculares, tecnología de vigilancia y la ampliación del sistema de cámaras, que ya supera las mil 280 en funcionamiento, así como la instalación de módulos de revisión en accesos estratégicos, delinean un modelo de seguridad más preventivo y territorial. Para las autoridades, este conjunto de acciones explica la disminución sostenida de delitos y perfila a San Luis Potosí como un estado con mayor orden y tranquilidad.