El aumento en la conectividad aérea del Bajío comienza a transformar los hábitos de viaje de los potosinos, quienes cada vez eligen con mayor frecuencia destinos europeos para vacacionar, estudiar o realizar actividades de negocio. La apertura del vuelo directo Madrid–Querétaro ha sido clave para consolidar este fenómeno, al ofrecer una alternativa más cercana y competitiva frente a los aeropuertos internacionales de la Ciudad de México y Monterrey.
De acuerdo con Fernando Díaz de León, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) en San Luis Potosí, esta ruta aérea representa una oportunidad significativa para el sector turístico y de servicios, al conectar directamente al Bajío con uno de los principales centros de enlace hacia Europa. “Es una ventaja estratégica que mejora la movilidad, impulsa la competitividad regional y genera nuevas oportunidades para las agencias de viajes y el turismo receptivo”, destacó.
Los destinos más solicitados por los potosinos incluyen España, Francia, Italia y Alemania, países que combinan una amplia oferta cultural, gastronómica y de entretenimiento. Díaz de León subrayó que la diversificación de rutas internacionales responde al crecimiento económico del estado y al aumento de los viajes por motivos educativos, familiares y profesionales.
El dirigente explicó que la cercanía con el Aeropuerto Intercontinental de Querétaro (AIQ) permite optimizar tiempos y costos para quienes buscan conexiones internacionales sin depender de otras terminales saturadas. Asimismo, señaló que las agencias locales están ampliando su oferta con paquetes especializados que integran experiencias personalizadas, circuitos temáticos y programas de turismo sostenible.
Con este panorama, Europa se consolida como uno de los mercados turísticos más atractivos para San Luis Potosí, impulsando tanto la movilidad aérea regional como la participación de empresas potosinas en la cadena de valor del turismo internacional.
La apertura de nuevas rutas fortalece así la visión de convertir al Bajío en un corredor estratégico de conectividad global, donde el turismo, los negocios y la cultura se entrelazan para proyectar a la región como un punto clave en la movilidad entre América y Europa.