El presidente del Consejo Directivo de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en San Luis Potosí, Alejandro Espinosa Abaroa, advirtió que el arranque de 2026 representará un reto significativo para el sector restaurantero, ante la baja esperada en las ventas durante los primeros meses del año.
El empresario explicó que, tras un cierre de 2025 con resultados positivos y ventas de hasta un 80 por ciento por encima del promedio, impulsadas por las celebraciones decembrinas, se anticipa una contracción en el consumo habitual, fenómeno recurrente durante la llamada “cuesta de enero”.
Espinosa Abaroa señaló que, históricamente, los restaurantes registran una caída de entre el 20 y el 30 por ciento en sus ingresos durante el primer trimestre del año, afectando principalmente a los pequeños y medianos establecimientos. Esta reducción se debe a que muchas familias priorizan el pago de deudas y disminuyen sus salidas a comer fuera del hogar.
El líder de la CANIRAC indicó que aún no existen proyecciones oficiales sobre el impacto económico que enfrentará el sector en 2026, pero anticipó que los efectos del encarecimiento de insumos, los ajustes fiscales y la incertidumbre internacional podrían agravar el panorama financiero para los negocios locales.
Ante esta situación, los restauranteros planean implementar estrategias de contención, como la reducción de gastos operativos, ajustes temporales en horarios y la creación de promociones especiales para atraer a los consumidores durante el primer trimestre del año.
Espinosa Abaroa reconoció además que existe preocupación dentro del gremio, ya que algunos negocios podrían enfrentar dificultades para sostener su plantilla laboral o mantener márgenes de rentabilidad, especialmente aquellos que dependen de la clientela cotidiana y no de la temporada turística.
Finalmente, el representante empresarial reiteró el compromiso de la CANIRAC para acompañar al sector en la búsqueda de apoyos y políticas públicas que fortalezcan la competitividad de la industria, la cual genera miles de empleos y constituye uno de los motores del desarrollo económico en San Luis Potosí.