Por Redacción Contra Réplica

Oposición venezolana en España evita pronunciarse tras captura de Nicolás Maduro

Líderes exiliados optan por el silencio mientras esperan información oficial sobre la operación militar de Estados Unidos en Caracas.

La oposición venezolana en España decidió mantener cautela y silencio temporal ante la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, detenidos por fuerzas estadounidenses durante una operación militar en Caracas y otras regiones de Venezuela, confirmada por el presidente Donald Trump en las primeras horas del sábado.

De acuerdo con medios locales, los principales representantes de la oposición venezolana en el exilio, entre ellos María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, optaron por no emitir comentarios públicos hasta contar con información oficial y verificada sobre los alcances de la intervención militar.

A través de un breve comunicado difundido en la red social X, la oficina de prensa de ambos dirigentes señaló que cualquier postura será dada a conocer “en el momento oportuno y por los canales institucionales correspondientes”.

González Urrutia, quien reside en Madrid desde septiembre de 2024 tras su salida de Venezuela, habría mantenido comunicación con otros opositores y representantes diplomáticos europeos, pero sin ofrecer declaraciones a los medios.

Analistas políticos consultados en España consideran que la detención de Maduro y Flores podría reconfigurar el panorama político venezolano, aunque advierten que las implicaciones diplomáticas serán complejas. “La oposición busca no precipitarse ni dar una imagen de apoyo a una intervención militar extranjera”, apuntó un especialista en política latinoamericana.

Fuentes cercanas a los movimientos opositores señalaron que el silencio responde a una estrategia de prudencia, mientras se esperan los anuncios oficiales que realizará el presidente Trump en una conferencia de prensa prevista en Washington, donde se ofrecerán más detalles sobre la operación y los próximos pasos del gobierno estadounidense.

El hecho marca un momento decisivo en la crisis venezolana, con potenciales repercusiones en América Latina y Europa, y abre interrogantes sobre el futuro político de Venezuela tras la caída de su presidente.