El Gobierno de Rusia condenó enérgicamente los ataques militares realizados por Estados Unidos contra Venezuela la madrugada del 3 de enero, calificándolos como una “agresión armada injustificada” y una grave violación al derecho internacional. La postura oficial se dio a conocer tras la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, anunciada por el mandatario estadounidense Donald Trump, lo que ha incrementado la tensión diplomática global.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, encabezado por Sergei Lavrov, afirmó que las acciones militares representan un “precedente peligroso” y advirtió que los pretextos utilizados por Washington son insostenibles. Rusia hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para detener cualquier intento de escalada militar que ponga en riesgo la paz en el continente americano.
La cancillería rusa lamentó que “la hostilidad ideológica haya prevalecido sobre la diplomacia y el respeto mutuo”, subrayando que la única vía legítima para resolver las tensiones es el diálogo político y la negociación pacífica. Además, reafirmó su respaldo al pueblo venezolano y al liderazgo bolivariano, al que reconoció por su defensa de la soberanía nacional.
Moscú recordó que América Latina fue declarada zona de paz en 2014, e instó a los países de la región a mantener su independencia y rechazar cualquier forma de intervención extranjera. En este contexto, Rusia expresó su apoyo a la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, impulsada por autoridades venezolanas y representantes latinoamericanos.
Por su parte, la Embajada de Rusia en Caracas informó que continúa operando con normalidad y mantiene comunicación constante con sus ciudadanos residentes en Venezuela. Hasta el momento, no se han reportado incidentes ni afectaciones entre la comunidad rusa en ese país.