El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, manifestó su respaldo a la operación militar ejecutada por su país en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El diplomático aseguró que la acción representa “un paso decisivo contra los regímenes corruptos y opresores” de América Latina.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial, Johnson sostuvo que la intervención “envía una señal clara a quienes violan los derechos humanos y se enriquecen a costa de sus pueblos”. Agregó que la detención de Maduro es, desde su punto de vista, “un acto de justicia para millones de venezolanos que han sufrido bajo una dictadura”.
El embajador destacó que la decisión del gobierno de Donald Trump refleja el compromiso de Estados Unidos con la libertad y la democracia, al tiempo que subrayó la importancia de garantizar una transición ordenada en Venezuela. “El pueblo venezolano merece un futuro libre de opresión y corrupción”, escribió el diplomático.
Las declaraciones de Johnson generaron división de opiniones en el ámbito político y diplomático. Algunos analistas internacionales advirtieron que su postura podría tensar la relación entre México y Estados Unidos, dado que la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en mantener una política de no intervención y respeto a la soberanía de los pueblos.
En contraste, sectores conservadores en Washington aplaudieron el mensaje del embajador, considerándolo una muestra de respaldo al liderazgo de Trump tras la controversial ofensiva militar en Caracas.
Mientras tanto, organismos internacionales y gobiernos como los de China, Rusia y México reiteraron su preocupación por las consecuencias del operativo, al considerar que vulnera el derecho internacional y podría desatar una escalada regional.
Maduro permanece detenido bajo custodia del gobierno estadounidense y enfrenta acusaciones por narcotráfico, terrorismo y corrupción ante una corte federal en Nueva York.