Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México y España expresaron su rechazo a las acciones militares realizadas por Estados Unidos en Venezuela, al considerarlas una violación al derecho internacional y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. En un comunicado conjunto, los cinco países coincidieron en que el uso de la fuerza representa un grave riesgo para la estabilidad política y la seguridad de toda la región.
El pronunciamiento, difundido a través de los canales diplomáticos, subraya que ningún conflicto puede resolverse mediante intervenciones armadas, sino a través del diálogo, la negociación y la búsqueda de consensos democráticos. Los gobiernos firmantes recordaron que la soberanía y la integridad territorial de los Estados son pilares fundamentales del orden internacional y deben ser respetados en todo momento.
De igual forma, los países expresaron su preocupación por las posibles consecuencias humanitarias que podrían derivarse de la operación militar y por el impacto que tendría en la población civil. Hicieron un llamado a la comunidad internacional para apoyar una salida pacífica y democrática que permita restablecer la estabilidad en Venezuela y evitar una mayor escalada de tensiones en América Latina.
El comunicado fue publicado en medio de la crisis diplomática generada tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante un operativo militar estadounidense. La situación ha provocado reacciones divididas en distintos gobiernos y organismos internacionales, que advierten sobre el riesgo de un precedente que afecte la paz regional.
Con esta declaración, los cinco países reiteraron su compromiso con el multilateralismo, la diplomacia y la paz, reafirmando que la solución a los conflictos internos debe surgir del propio pueblo venezolano, sin imposiciones ni presiones externas.