El arranque de 2026 llegó con buenas noticias para los trabajadores potosinos: el salario mínimo general aumentó 13%, pasando de 278.80 a 315.04 pesos diarios, equivalentes a poco más de 9 mil 500 pesos mensuales. Sin embargo, el alza en los precios de productos de la canasta básica y otros bienes amenaza con diluir los beneficios del incremento, advirtieron especialistas.
De acuerdo con la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), el ajuste forma parte de una estrategia nacional para recuperar el poder adquisitivo y reducir la pobreza laboral. Pero en San Luis Potosí, los consumidores ya perciben un escenario complicado debido a la inflación y a nuevos impuestos que encarecen alimentos, combustibles y bebidas azucaradas.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) en San Luis Potosí, Armando Reyes Sías, señaló que el llamado “IEPS” provocará una “cuesta de enero severa”, ya que los aumentos en refrescos, cigarros y gasolina tienen un efecto en cadena sobre el resto de los productos. “Cada alza genera un impacto directo en los costos de transporte y distribución, afectando a las familias que ya venían golpeadas por los gastos decembrinos”, explicó.
En mercados y tianguis potosinos, los precios continúan al alza: el kilo de huevo se vende entre 50 y 60 pesos, el jitomate alcanza los 40, la manzana los 50, y el bistec supera los 250 pesos por kilo. Para muchas familias, el aumento salarial no compensa las subidas, ya que los alimentos básicos representan una parte considerable del presupuesto mensual.
A nivel nacional, la inflación se mantiene en un rango de entre 3.6 y 3.8%, pero economistas advierten que el reto de 2026 será evitar nuevas presiones inflacionarias que limiten la recuperación del poder adquisitivo.