Una familia potosina se convirtió en ejemplo de empatía la noche del domingo 4 de enero, al ofrecer tamales y atole caliente a las personas que permanecen en los alrededores del Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”. El acto, que surgió de manera espontánea, buscó brindar consuelo a quienes enfrentan horas de espera y preocupación por sus seres queridos internados en el nosocomio.
De acuerdo con testigos, la familia llegó al lugar poco después del anochecer, instalando una mesa con ollas, termos y paquetes de alimentos preparados con anticipación. Uno de los menores del grupo sostenía una cartulina con el mensaje “Se regalan tamales y atole, todo estará bien”, frase que rápidamente se viralizó en redes sociales como un símbolo de esperanza y solidaridad.
Las imágenes difundidas mostraron la gratitud de los presentes, muchos de ellos familiares de pacientes que pasan las noches fuera del hospital ante la falta de espacio en salas de espera. Para varios de ellos, el gesto representó un alivio en medio del cansancio, el frío y la incertidumbre.
Durante las últimas semanas, varios grupos ciudadanos en San Luis Potosí han replicado este tipo de acciones altruistas en distintos puntos de la ciudad, especialmente durante las festividades de fin de año. Un ejemplo reciente fue el de jóvenes que organizaron una carne asada en el mismo perímetro del hospital, generando reacciones positivas por parte de la comunidad potosina.
En clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), también se han registrado iniciativas similares, con voluntarios que reparten café, pan o artículos de primera necesidad a familiares de pacientes. Estas muestras de apoyo reflejan el espíritu solidario que caracteriza a los potosinos y su disposición para acompañar, desde lo humano, a quienes atraviesan momentos difíciles.