El Centro Cultural Universitario Caja Real, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, abrió un puente simbólico entre el sureste y el centro del país al albergar de manera simultánea tres exposiciones que reúnen miradas artísticas nacidas o desarrolladas en Yucatán. Las muestras, curadas por Rafael Alfonso Pérez y Pérez, apuestan por lenguajes distintos pero conectados por una exploración profunda del origen, el tiempo y la materia.
En “Herencias míticas”, Ernesto Novelo propone un recorrido visual donde lo ancestral se reconfigura desde una pintura de colores intensos y figuras contundentes. Sus obras evocan relatos, símbolos y memorias colectivas de la península yucateca, pero lo hacen desde una estética contemporánea que diluye fronteras entre lo abstracto y lo figurativo, invitando al espectador a reencontrarse con los mitos como parte de la identidad viva.
La reflexión cambia de registro con “Horizonte de eventos”, de Carlos Génova, una serie que se mueve hacia la abstracción geométrica para cuestionar la noción del tiempo. A través de composiciones precisas y estructuras cromáticas calculadas, el artista plantea al tiempo no como una línea continua, sino como un concepto inasible que se construye desde la experiencia, la ciencia y el pensamiento filosófico.
El recorrido concluye con “Cosmogonía orgánica”, de Emilio Salazar Touché, donde la pintura se vuelve gesto y emoción. Sus piezas, alejadas de la figuración, se inspiran en formas naturales y procesos internos, generando un diálogo entre lo orgánico y lo sensorial. En conjunto, las tres exposiciones consolidan a Caja Real como un espacio donde el arte no solo se observa, sino que conecta territorios, historias y sensibilidades desde una mirada plural y contemporánea.