La discusión sobre seguridad en San Luis Potosí comienza a mostrar un giro distinto. Durante la más reciente sesión de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz Social, autoridades estatales confirmaron que el homicidio doloso ha registrado una disminución superior al 53 por ciento, una de las reducciones más altas del país en los últimos años.
El balance fue presentado por el secretario de Seguridad en el estado, Jesús Juárez Hernández, quien subrayó que la tendencia a la baja no es aislada ni reciente, sino sostenida. Este comportamiento ha colocado a San Luis Potosí por encima de entidades como Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco y el Estado de México en términos de reducción de este delito, un dato que ha sido retomado de forma reiterada por el Gobierno Federal.
En el contexto nacional, las cifras dimensionan el alcance del resultado. Mientras siete estados concentran poco más de la mitad de los homicidios dolosos del país, con más de once mil ochocientos casos, San Luis Potosí se mantiene por debajo del uno por ciento del total nacional, una proporción significativamente menor al promedio por entidad.
Este escenario perfila al estado como uno de los territorios con menor incidencia relativa en homicidio doloso, según los datos expuestos en la mesa de seguridad. Más allá de la estadística, el reto inmediato será sostener la tendencia y traducirla en mayor percepción de tranquilidad para la población, en un país donde la violencia sigue marcando profundas diferencias regionales.