Luego de que en 2025, torrenciales lluvias dejaron estragos visibles para la producción de la Huasteca, un nuevo golpe azota este año a la comunidad ganadera en San Luis Potosí: el gusano barrenador. Tras confirmar los dos primeros casos en Ébano y Tamuín, los gobiernos estatal, locales, así como la Unión Ganadera implantaron un cerco sanitario para evitar la propagación de la mosca Cochliomyia hominivorax; sin embargo la preocupación sigue latente frente a las graves consecuencias que dejaría la plaga.
En el municipio de Tamuín, el alcalde Marcelino Bautista Rincón recordó que en la década de 1980, se enfrentó una crisis similar. Bajo aquel panorama visibilizó que solo existe una posible solución: disminuir la población de larvas de manera biológica con moscas estériles, aunque gradualmente.
"Es algo que nos preocupa, es un problema fuerte. Hay que capacitar a los productores, deben estar preparados", al mismo tiempo estimó que cientos de miles de cabezas de ganado resultarían en riesgo con esta plaga, sin pasar por alto además, que la Unión Ganadera se conforma de más de dos mil socios locales.
El edil además insistió en la urgencia de que a nivel ejecutivo, el Gobierno Federal refuerce los programas de repoblación de ganado, pues señaló que hasta ahora, el sector se ha valido de sus propios esfuerzos.
"Después de una muy extensa sequía se vieron muy disminuidos nuestros ganados... Hay que buscar algún mecanismo para nuestros ganaderos", señaló.
Por su parte, el gobernador, Ricardo Gallardo Cardona declaró esta mañana que se llevarán las medidas correspondientes para contener la emergencia sanitaria. Y advirtió que se deben extremar las precauciones en la comercialización de ganado para evitar los contagios.
Por último, según información boletinada por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), autoridades municipales, ejidales y rurales se reunirán el siguiente domingo 11 de enero en Tamuín, para llevar informes sobre las acciones de control y manejo del ganado.