Por Redacción Contra Réplica

Comunidades indígenas exigen vivienda y derecho a vender artesanías en el Zócalo

Pueblos originarios mantienen un plantón frente a Palacio Nacional para demandar atención a sus necesidades básicas y respeto a sus tradiciones culturales.

Diversas comunidades de pueblos originarios continúan con un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, en el que exigen vivienda digna y el reconocimiento de su derecho a trabajar mediante la venta de productos y artesanías tradicionales en espacios públicos.

Las y los manifestantes, provenientes de diferentes estados del país, denunciaron que las autoridades han impuesto restricciones que les impiden ofrecer sus productos en las calles y plazas, lo que afecta de forma directa su economía familiar. Explicaron que, para muchas familias indígenas, la venta de textiles, joyería, figuras talladas y alimentos típicos representa su única fuente de ingresos, además de ser una manera de preservar su identidad cultural.

El campamento fue instalado frente al Palacio Nacional, donde los inconformes desplegaron lonas, mantas y casas de campaña para visibilizar su protesta. En ellas se leen mensajes que exigen respeto a sus derechos y la apertura de un diálogo directo con las autoridades federales y de la Ciudad de México.

De acuerdo con representantes de las comunidades, el problema no es reciente. Desde hace varios años han solicitado espacios designados para la venta de sus productos sin que se concrete una solución. “Nos dicen que apoyan nuestras tradiciones, pero no nos dejan trabajar; queremos vender lo que hacemos con nuestras manos, no pedimos limosna”, expresó una de las artesanas presentes.

Hasta el momento, los manifestantes aseguran no haber recibido una respuesta formal a sus peticiones, por lo que advirtieron que mantendrán el plantón de forma indefinida hasta lograr acuerdos que garanticen su derecho al trabajo y a una vivienda digna.

El movimiento busca además llamar la atención sobre la falta de políticas públicas incluyentes hacia los pueblos indígenas en la capital del país, que —según señalan— enfrentan condiciones de marginación, discriminación y falta de oportunidades para desarrollarse económicamente sin perder sus raíces culturales.