Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una fecha dedicada a generar conciencia sobre la importancia de la salud mental, promover la detección temprana de este padecimiento y fomentar la búsqueda de ayuda profesional. En San Luis Potosí, autoridades de salud recordaron que la depresión es una enfermedad tratable que puede superarse con atención médica oportuna, apoyo social y un entorno comprensivo.
El maestro Pedro Pablo Govea, jefe del Departamento de Salud Mental de los Servicios de Salud del Estado, explicó que este trastorno afecta a personas de todas las edades, aunque los adolescentes y adultos mayores son los grupos más vulnerables. Subrayó que más del 50 por ciento de quienes padecen depresión no reciben atención debido al miedo, la vergüenza o el desconocimiento sobre la enfermedad.
“Buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino el primer paso hacia la recuperación. El acompañamiento familiar y la eliminación del estigma son esenciales para que más personas se atrevan a hablar de lo que sienten”, expresó el especialista.
Entre los factores que pueden detonar un episodio depresivo se encuentran antecedentes genéticos, enfermedades médicas, consumo de sustancias, experiencias traumáticas, conflictos familiares o la falta de apoyo social. Los síntomas más comunes incluyen tristeza persistente, pérdida de interés en las actividades cotidianas, cambios en el apetito o el sueño, dificultad para concentrarse y pensamientos negativos recurrentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 300 millones de personas en el mundo padecen depresión, lo que la convierte en una de las principales causas de discapacidad global.
En San Luis Potosí, los Centros Integrales de Salud Mental (CISAME) y la Clínica Psiquiátrica Dr. Everardo Neumann Peña ofrecen atención psicológica y psiquiátrica especializada. Además, los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA) brindan apoyo a personas con consumo de sustancias psicoactivas.
Las autoridades de salud reiteraron que la detección oportuna, la comprensión y el acceso a servicios especializados pueden marcar la diferencia en la vida de quienes enfrentan este trastorno.