Una pipa que transportaba gas explotó en la autopista México-Querétaro, obligando al cierre total de la vialidad en ambos sentidos y provocando una intensa movilización de cuerpos de emergencia. El incidente ocurrió en un tramo de alta afluencia vehicular, lo que dejó a decenas de automovilistas varados y generó una densa columna de humo visible a varios kilómetros de distancia.
De acuerdo con los primeros reportes, el vehículo pesado sufrió un percance que derivó en un incendio de gran magnitud antes de la explosión. Conductores que transitaban por la zona tuvieron que detenerse de manera inmediata y abandonar el área, mientras las autoridades activaban protocolos de seguridad para evitar mayores riesgos.
Bomberos, personal de Protección Civil y elementos de la Guardia Nacional trabajaron durante horas para controlar el fuego, asegurar el perímetro y evaluar los daños en la carpeta asfáltica. Hasta el cierre de esta edición no se había informado oficialmente sobre personas lesionadas, aunque las labores continuaban para descartar riesgos adicionales.
El cierre de la autopista tuvo un impacto inmediato en la movilidad regional, al tratarse de una vía clave para el transporte de personas y mercancías entre el centro y el norte del país. La emergencia reavivó el debate sobre la seguridad en el traslado de materiales peligrosos y la necesidad de reforzar medidas preventivas en las principales carreteras.