La nueva obligación de registrar líneas móviles en el país ya enfrenta su primer desafío: en redes sociales comenzó a detectarse la comercialización irregular de chips telefónicos que presumen estar previamente registrados. La práctica, lejos de facilitar trámites, ha encendido alertas entre autoridades por el potencial uso indebido de identidades y la posible comisión de fraudes.
Los anuncios, localizados principalmente en la Ciudad de México, el Estado de México y Puebla, ofrecen tarjetas SIM con precios que van desde montos simbólicos hasta cifras cercanas al millar de pesos. Algunos vendedores aseguran que los chips pueden adquirirse por paquete, listos para activarse sin pasar por el proceso oficial, e incluso señalan estaciones del Metro como puntos de entrega.
Sin embargo, al intentar comprobar la supuesta legalidad de estas líneas en los sistemas correspondientes, no es posible confirmar que cuenten con un registro válido. Esta falta de verificación sugiere escenarios que van desde engaños al consumidor hasta esquemas más complejos de simulación, donde el comprador queda expuesto a que la línea sea cancelada o vinculada a actividades ilícitas.
El foco de preocupación se amplía cuando algunos perfiles ofrecen “gestionar” registros sin solicitar datos personales, o aseguran contar con identificaciones para completar el trámite, lo que implica un alto riesgo de suplantación de identidad. Ante ello, varias de estas publicaciones ya fueron reportadas a la Policía Cibernética, que analiza un fenómeno que podría minar los controles diseñados para regular el uso de la telefonía móvil y proteger a los usuarios.