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Selen Terán
De San Luis y otros demonios

Detenciones amables

La semana pasada un episodio más que preocupante se presentó en las calles de la Capital, una mujer fue detenida tras un conflicto vial, el tema fue resuelto en ese momento, pero ahí viene lo preocupante e incierto, al proceder la Policía Vial se detuvo a la conductora, por cierto, reportera y es así que la detención arbitraria fue dada a conocer

Cuando se supo el asunto entre los propios colegas hubo preocupación por la compañera y temor también. México es el país sin guerra en dónde es más difícil ejercer el periodismo. Un accidente vial ¿qué tendría que ver con la detención por una causa vial? Nada, como nada tenía que ver un reporte de nota ‘roja’ y el terrorismo que ocurrió en Veracruz. 

Por ello hay que detenernos a este tema que si bien -afortunadamente- no pasó desapercibido, la opinión pública no puede ni debe dejar de lado este tipo de hechos que atentan contra los derechos humanos, no es sólo una persona a la que detuvieron, es una actuación de una policía que nos han vendido y por la que hemos pagado como capacitada. 

Vivimos tiempos radicales, para el mal de la sociedad, todo parece blanco o negro, y en actuación policial el matiz no tiene lugar a duda. 

Sin dudar la Comisión Estatal de Derechos Humanos debería estar alzando la mano con respecto del hecho, y no es por ser reportera, no, para nada, no queremos trato especial, o como en el argot se utiliza ‘la atención’, se exige respuesta. 

¿Por qué se procedió de esa manera precisamente con una mujer dedicada a las labores informativas? 

San Luis Potosí no requiere de este tipo de prácticas que cada vez son más comunes. Basta acudir a realizar cualquier trámite a la Comisión Estatal de Atención a Víctimas para conocer historias de jóvenes acechados. Y así nos seguimos preguntando ¿por qué la desconfianza en la autoridad? 

Ser policía no es fácil, tampoco ser reportero, o un joven que se topa con una patrulla en la noche, y que eso basta para la detención. El ‘san Luis Amable’ debe empezar por el hilo más complejo, la proximidad social. 

Que no quede sólo por un exhorto legislativo, o por una denuncia pública de una persona con el contacto para hacerlo. Que sea por el deber y la vocación. 

Pasando a otro tema, es enero y como cada quincena del primer mes del año se dio el aumento a la tarifa del transporte público, ese que sigue pasando irregularmente, que se toma libertades dentro de las rutas, que no cumple con el aseo mínimo requerido de unidades, que sigue arrojando humo negro como ladrillera del Norte de la ciudad, ese que prefiere acelerar antes de ver a la víctima de sus grandes llantas. 

Promesas van y vienen, la regulación parece ajena, de otro mundo, algo que pareciera no merecemos de ver.