Una intensa ola invernal mantiene bajo alerta a amplias zonas de Estados Unidos, luego de que el frío extremo y las nevadas provocaran las primeras muertes relacionadas con hipotermia y generaran afectaciones severas en los servicios básicos, particularmente en el suministro de energía eléctrica y la movilidad en carreteras.
Autoridades sanitarias del estado de Louisiana confirmaron el fallecimiento de dos personas a causa de las bajas temperaturas, mientras que reportes nacionales indican que más de 700 mil hogares permanecen sin luz, principalmente en entidades del sur y del centro del país. Tennessee, Texas y Louisiana se encuentran entre los estados con mayor número de usuarios afectados por los apagones.
El sistema invernal avanzó desde el Medio Oeste hacia la región del Atlántico, dejando acumulaciones de nieve y capas de hielo que han complicado el tránsito en zonas urbanas y rurales. En varios puntos del país, las autoridades locales ordenaron el cierre de tramos carreteros y la suspensión de actividades escolares y laborales como medida preventiva.
Los pronósticos meteorológicos anticipan un descenso adicional en las temperaturas durante los próximos días, con registros bajo cero en la costa este, lo que incrementa el riesgo de congelamiento en infraestructuras y redes eléctricas. Equipos de emergencia trabajan de manera coordinada para restablecer servicios y atender a la población vulnerable.
Desde el Gobierno federal se hizo un llamado a la ciudadanía para permanecer en casa y evitar desplazamientos innecesarios, mientras continúan las labores de reparación y asistencia en los estados que mantienen protocolos de emergencia activos. La prioridad, señalaron las autoridades, es reducir riesgos para la salud y garantizar el acceso a servicios básicos en medio de uno de los temporales más severos de la temporada invernal.