El envío de petróleo mexicano a Cuba entró en pausa. Petróleos Mexicanos canceló el cargamento de crudo que tenía programado para enero de 2026, una decisión que, aunque no ha sido explicada oficialmente, ocurre en un contexto de creciente presión internacional y reacomodos geopolíticos en el continente.
De acuerdo con documentos internos, el embarque estaba previsto para salir a mediados de mes a bordo del buque Swift Galaxy y arribar a la isla antes de que terminara enero. Sin embargo, el cargamento fue retirado de la agenda sin que Pemex ni la Secretaría de Energía emitieran postura pública, lo que dejó el movimiento envuelto en silencio institucional.
La suspensión se produce luego de que Estados Unidos endureciera su postura hacia Cuba tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, acusado de narcotráfico en Washington. En ese escenario, el presidente Donald Trump advirtió que no habría más petróleo ni apoyos financieros para la isla, lo que reconfiguró el flujo energético en la región.
Hasta 2025, el crudo venezolano cubría cerca del 30 por ciento de las necesidades energéticas cubanas, un vacío que México comenzó a llenar con envíos mensuales de alrededor de 20 mil barriles diarios, bajo el argumento de ayuda humanitaria defendido por la presidenta Claudia Sheinbaum. La cancelación del envío de enero no solo profundiza la incertidumbre sobre el suministro energético en Cuba, golpeada por apagones y escasez, sino que también deja en el aire el rumbo que tomará México frente a un tema donde energía y política exterior se cruzan sin margen para la neutralidad.