Amazon anunció una nueva ola de despidos que afectará a aproximadamente 16,000 empleados en distintas regiones del mundo. Esta medida forma parte de un plan de reorganización más amplio, orientado a optimizar operaciones tras el rápido crecimiento de la empresa en los últimos años y a adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.
El recorte se suma a una serie de ajustes recientes: apenas unos meses atrás, la compañía eliminó otros 14,000 puestos, acumulando cerca de 30,000 despidos desde finales de 2025. Esto representa alrededor del 10 % de su personal corporativo, afectando principalmente áreas administrativas y de soporte.
Ejecutivos de Amazon han señalado que la reducción busca simplificar estructuras, disminuir niveles de gerencia y eliminar burocracia interna. Además, la implementación de inteligencia artificial y sistemas automatizados en procesos administrativos ha hecho que ciertas funciones puedan cubrirse con menos personal.
Especialistas advierten que estos movimientos reflejan una tendencia general en la industria tecnológica, donde la eficiencia y la innovación obligan a las empresas a reconfigurar sus plantillas. Para muchos trabajadores, estos ajustes significan adaptarse a nuevos perfiles y oportunidades dentro de un mercado laboral en constante transformación.