Las autoridades sanitarias de Tlaxcala confirmaron el fallecimiento de un bebé de un año y un mes a consecuencia de un cuadro grave de sarampión, enfermedad que ha resurgido en varias entidades del país y mantiene en alerta al sistema de salud.
De acuerdo con la Secretaría de Salud estatal, el menor comenzó a presentar síntomas el 25 de enero, iniciando con fiebre y posteriormente desarrollando tos, conjuntivitis y erupciones cutáneas características de la infección. Aunque fue atendido de manera inicial en su domicilio en la ciudad de Puebla, no recibió una valoración médica oportuna, lo que agravó su estado.
El 28 de enero, tras presentar dificultad respiratoria, fue trasladado al Hospital General de San Pablo del Monte, y posteriormente al Hospital Infantil de Tlaxcala, donde se confirmó el diagnóstico de sarampión y se le aplicaron protocolos de atención intensiva. Los médicos reportaron complicaciones severas como hipoxemia, disfunción cardíaca y un estado de choque que resultó irreversible, pese a los esfuerzos médicos. El menor falleció la mañana del 30 de enero a las 10:31 horas.
Las autoridades informaron que el lactante no contaba con la vacuna contra el sarampión, lo que incrementó su vulnerabilidad ante el virus. Este caso se suma a los ocho contagios confirmados en Tlaxcala —seis adultos y dos menores—, en el contexto de un brote nacional que ya supera los 7 mil 700 casos y 26 fallecimientos.
La Secretaría de Salud estatal advirtió que la alta movilidad entre entidades vecinas, como Puebla y el Estado de México, representa un riesgo adicional para la propagación del virus. Por ello, exhortó a la población a revisar las cartillas de vacunación y acudir a los centros de salud para completar esquemas pendientes.
“El sarampión es una enfermedad prevenible; la vacunación es la herramienta más efectiva para proteger a la niñez”, destacó la dependencia en un comunicado, reiterando la importancia de la prevención ante la expansión del brote en el país.