Por Redacción Contra Réplica

Trump y Petro se encuentran en la Casa Blanca

Colombia busca certificar su lucha antinarcóticos mientras EE.UU. presiona por migración y seguridad

Tras meses de tensiones públicas, el presidente Donald Trump recibió en la Casa Blanca a su homólogo colombiano Gustavo Petro para un encuentro cara a cara que representa un intento de “borrón y cuenta nueva” entre ambos gobiernos. La cita, iniciada poco después de la llegada del vehículo presidencial colombiano, se desarrolló en un perfil bajo dentro del Despacho Oval, con apenas algunas fotografías oficiales.

 

El encuentro tiene trasfondo estratégico: Colombia necesita recuperar la certificación estadounidense de lucha contra el narcotráfico, perdida el año pasado, y reforzar la presión militar en zonas de cultivo de coca. Petro subrayó en redes sociales que su prioridad será una política antidrogas que “priorice la vida y la paz en nuestros territorios”, mientras Trump se centrará en el flujo de drogas hacia Estados Unidos y la recepción de migrantes indocumentados, un tema sensible en medio de su campaña de deportaciones.

 

La tensión entre ambos mandatarios no es nueva. Desde la llamada telefónica del 7 de enero que acordó esta reunión, ambos han intentado rebajar los roces verbales, aunque los antecedentes incluyen acusaciones cruzadas de narcotráfico, descertificaciones, sanciones y bloqueos a vuelos colombianos. La diplomacia ha sido puesta a prueba por la interacción de dos estilos muy distintos: Petro, exguerrillero y líder de izquierda, y Trump, abanderado de un intervencionismo estadounidense que obliga a sus vecinos a alinearse con su política exterior.

 

Durante su visita, Petro aprovechará la estadía en Washington para ampliar la agenda diplomática: se reunirá con congresistas, participará en actividades de la OEA, ofrecerá una conferencia en Georgetown y cerrará con un encuentro con la diáspora colombiana. Mientras tanto, la Casa Blanca monitorea que los acuerdos sobre drogas y migración se concreten, dejando en claro que este primer encuentro cara a cara podría definir el rumbo de la relación bilateral en los próximos meses.