La atención a la salud comenzó desde el territorio en la comunidad de Cuatlamayán, municipio de Tancanhuitz, donde se realizaron jornadas preventivas enfocadas en fortalecer entornos saludables dentro de comunidades originarias de la región Huasteca, mediante un trabajo coordinado entre dependencias estatales.
Las actividades fueron impulsadas de manera conjunta por el Instituto de Desarrollo Humano y Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas (Indepi), los Servicios de Salud y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), con el objetivo de llevar información clara y acciones concretas a localidades que históricamente han enfrentado rezagos en el acceso a servicios básicos.
Durante la jornada se impartieron charlas para la prevención y control del Mal de Chagas y del gusano barrenador, dos problemáticas que impactan directamente en la salud humana y en la actividad productiva. La estrategia priorizó la corresponsabilidad social, promoviendo que las y los habitantes participen activamente en el cuidado de su entorno y en la detección oportuna de riesgos.
Estas acciones reflejan un enfoque de atención directa y cercana en comunidades indígenas, donde la coordinación institucional y el contacto con las familias permiten avanzar hacia mejores condiciones de vida. La prevención, más que una medida sanitaria, se plantea como una herramienta de bienestar colectivo y fortalecimiento comunitario en las regiones rurales de San Luis Potosí.