La inconformidad del gremio de transportistas de agua se hizo visible este viernes en San Luis Potosí, luego de que cientos de piperos realizaron una movilización que incluyó bloqueos parciales en la carretera federal 57, en el tramo con dirección a Matehuala, generando afectaciones a la circulación vehicular durante varias horas.
Desde temprana hora, alrededor de 250 unidades se concentraron sobre esta importante vía de comunicación, superando la cifra prevista inicialmente por los organizadores. La protesta fue respaldada por la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (AMOTAC), cuyos representantes señalaron que la reciente aprobación de la Ley de Aguas Nacionales representa una amenaza directa para quienes se dedican al traslado y distribución del recurso hídrico.
De acuerdo con el gremio, uno de los puntos más preocupantes de la reforma es el artículo 123 Bis 3, el cual clasifica el transporte de agua como un delito federal. Los piperos argumentaron que esta disposición los coloca en una situación de vulnerabilidad jurídica, al exponerlos a sanciones penales e incluso a penas de cárcel por realizar una actividad que, aseguran, es indispensable para el abastecimiento de colonias, comunidades y sectores productivos.
Durante la manifestación, los transportistas demandaron la intervención directa de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), así como de diputadas y diputados federales, con el fin de abrir una mesa de diálogo que permita revisar y modificar la legislación. Señalaron que no se oponen a la regulación del uso del agua, pero consideran injusto que se criminalice a quienes prestan un servicio ante la escasez del líquido.
Además, denunciaron el cierre de pozos y puntos de carga en distintos municipios de la zona metropolitana, presuntamente como consecuencia de la entrada en vigor de la nueva normativa. Afirmaron que estas acciones han provocado la suspensión de operaciones en varios centros de distribución, afectando tanto a los trabajadores como a los usuarios que dependen del suministro por medio de pipas.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que, de no obtener una respuesta clara por parte de las autoridades federales, especialmente de Conagua, intensificarán sus protestas. Entre las medidas anunciadas se contempla una caravana de pipas hacia las oficinas de la dependencia y la toma de las principales avenidas de la capital potosina, como presión para ser escuchados y evitar que la Ley de Aguas impacte negativamente en su fuente de empleo y en el acceso al agua para la población.