Por Redacción Contra Réplica

Fortalecen atención a la salud mental en centros de reinserción social de San Luis Potosí

Personas privadas de la libertad participan en talleres psicológicos orientados a la convivencia, el autocuidado y la reintegración social.

La atención a la salud mental se ha convertido en un eje fundamental dentro de los centros de reinserción social de San Luis Potosí, donde personas privadas de la libertad reciben talleres psicológicos y acompañamiento emocional como parte de una estrategia integral para favorecer su proceso de reintegración a la sociedad.

Estas acciones buscan transformar los espacios penitenciarios en entornos de crecimiento personal, brindando herramientas que permitan a las y los internos desarrollar habilidades emocionales, fortalecer la convivencia y reducir conductas de riesgo al interior de los centros. A través de sesiones individuales y grupales, se trabaja en la identificación y manejo de emociones, la resolución pacífica de conflictos y el fortalecimiento de la autoestima.

La titular de la Dirección General de Prevención y Reinserción Social, Carmen Concepción Villa Galarza, destacó que el enfoque preventivo y terapéutico de estos talleres contribuye a generar un ambiente más seguro y respetuoso, tanto para la población interna como para el personal que labora en los centros. Señaló que la salud mental es un componente clave para lograr una reinserción efectiva y sostenible.

Como parte del proceso, las personas privadas de la libertad son evaluadas desde su ingreso mediante estudios diagnósticos, lo que permite diseñar intervenciones acordes a sus necesidades específicas. Estas valoraciones facilitan la implementación de programas personalizados, enfocados en el bienestar emocional y el desarrollo de habilidades sociales.

Recientemente, más de 400 personas participaron en uno de los talleres de salud mental, lo que refleja el interés y la aceptación que este tipo de iniciativas ha tenido entre la población interna. Los cursos están orientados a promover relaciones afectivas sanas, reforzar la comunicación asertiva y fomentar vínculos basados en el respeto y la confianza.

Además del impacto individual, estas acciones buscan garantizar una estancia digna y segura dentro de los centros de reinserción, al tiempo que preparan a las y los internos para una transición más positiva al momento de recuperar su libertad. El fortalecimiento de la salud mental se consolida así como una herramienta esencial para la construcción de procesos de reinserción social más humanos y efectivos.