La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, generó una reacción inmediata en Washington. La Casa Blanca confirmó que agencias estadounidenses proporcionaron información de inteligencia para apoyar el operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, donde fue abatido el líder criminal considerado uno de los principales traficantes de fentanilo hacia su territorio.
Mediante un mensaje difundido en la red social X, la portavoz Karoline Leavitt detalló que el respaldo consistió en asistencia estratégica para facilitar la operación mexicana. Además, expresó un reconocimiento directo al Ejército Mexicano por la ejecución de la acción y por la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Oseguera Cervantes era identificado como uno de los objetivos prioritarios tanto para México como para Estados Unidos. El Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo que encabezaba, había sido designado el año pasado por el gobierno estadounidense como organización terrorista extranjera, una clasificación que intensificó el cerco internacional contra sus operaciones.
El pronunciamiento de Washington no solo valida la dimensión internacional del operativo, sino que subraya el nivel de coordinación en inteligencia entre ambos países frente al tráfico de drogas sintéticas. En el plano político y de seguridad, la caída del capo marca un momento clave en la estrategia conjunta para debilitar a las estructuras criminales que impactan a ambos lados de la frontera.