Por Redacción Contra Réplica

Héctor Serrano llama al consenso político para aprobar la reforma electoral federal

El presidente de la Jucopo señaló que los cambios en materia electoral deben construirse con acuerdos amplios entre partidos para fortalecer la democracia nacional.

El diputado Héctor Serrano Cortés, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso del Estado, afirmó que la reforma electoral federal impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debe aprobarse únicamente mediante el consenso de todas las fuerzas políticas, con el fin de garantizar un verdadero avance democrático en el país.

El legislador subrayó que cualquier modificación en materia electoral requiere un proceso de diálogo amplio y responsable, que refleje el equilibrio de la pluralidad política y el respeto a los principios democráticos. “Cuando se habla de democracia, el consenso no es una opción, es una obligación. Ninguna reforma que busque fortalecer la vida democrática puede imponerse sin el acompañamiento de todos los actores políticos”, expresó.

Serrano Cortés recordó que, en la LXIV Legislatura de San Luis Potosí, se ha privilegiado el diálogo y la construcción de acuerdos, incluso teniendo mayoría aliada, práctica que, dijo, debería replicarse a nivel federal. Reiteró que la negociación entre partidos es esencial para lograr una reforma sólida, legítima y aceptada por la sociedad.

El diputado señaló que la iniciativa será presentada en los próximos días en el Congreso de la Unión y destacó la importancia de que los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT) acompañen la propuesta, pues sin su respaldo, consideró, sería difícil alcanzar la mayoría necesaria para su aprobación.

Asimismo, puntualizó que en el ámbito local no se debe avanzar en una reforma electoral estatal hasta conocer los detalles y alcances de la federal, con el objetivo de evitar inconsistencias normativas y garantizar la armonización de leyes.

Finalmente, Serrano Cortés hizo un llamado a las y los legisladores federales a privilegiar el debate técnico y la construcción de acuerdos sobre las posturas partidistas, a fin de asegurar una reforma que fortalezca la representación política, la equidad electoral y la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.