La caída de Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue resultado de una operación conjunta entre fuerzas mexicanas y agencias de inteligencia estadounidenses. De acuerdo con un reportaje del The New York Times, un dron de vigilancia norteamericano desempeñó un papel crucial al ubicar al narcotraficante en una comunidad cerrada en las afueras de Tapalpa, Jalisco, donde intentaba mantener un perfil discreto.
El informe señala que “El Mencho”, de 59 años, había reducido drásticamente su círculo de seguridad y se había trasladado a la zona con el objetivo de reencontrarse con sus hijas adultas. Según fuentes citadas por el medio, el narcotraficante vivía con pocos escoltas y había invitado a una de sus parejas sentimentales a visitarlo, sin saber que era seguido por los servicios de inteligencia.
El 20 de febrero, autoridades mexicanas y estadounidenses observaron que la mujer y dos menores se dirigían hacia el domicilio. Un dron estadounidense, equipado con cámaras infrarrojas, captó al día siguiente el momento en que un hombre salía de la casa para despedirse de ellos. Las imágenes térmicas confirmaron la presencia de una tercera figura que coincidía con las características físicas del líder del CJNG.
Tras identificarlo, las fuerzas armadas mexicanas coordinaron una operación que se ejecutó el 22 de febrero. Durante el enfrentamiento, “El Mencho” resultó gravemente herido y posteriormente perdió la vida, según confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Rubén Oseguera Cervantes era originario de una comunidad rural dedicada al cultivo de aguacate. Su incursión en el narcotráfico comenzó desde joven, primero como vigilante en plantíos de marihuana y posteriormente en California, donde se involucró en el tráfico de metanfetaminas. Con el tiempo, construyó una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas del país.
El operativo que llevó a su muerte marca un nuevo capítulo en la lucha contra el narcotráfico en México y representa, según analistas internacionales, uno de los golpes más significativos al crimen organizado en la última década.