El gobierno de Estados Unidos inició un juicio civil contra Ticketmaster y su empresa matriz Live Nation Entertainment, a las que acusa de ejercer un control monopólico en el mercado de venta de boletos para conciertos, lo que presuntamente ha provocado el aumento de precios y ha limitado la competencia en la industria del entretenimiento en vivo.
Durante la apertura del proceso judicial en un tribunal federal de Manhattan, el abogado del Departamento de Justicia de Estados Unidos, David Dahlquist, argumentó que ambas compañías han consolidado un poder dominante que afecta tanto a artistas como a consumidores.
Según el representante legal, el gobierno federal y 39 estados buscan demostrar ante el jurado que las prácticas de estas empresas han distorsionado el funcionamiento del mercado de conciertos, impidiendo la competencia de otros proveedores de servicios de venta de boletos.
“El caso gira en torno al poder que tiene un monopolio para controlar la competencia”, expresó Dahlquist durante su exposición inicial, en la que aseguró que el modelo de negocio actual ha afectado negativamente a la industria.
Por su parte, la defensa de las compañías rechazó los señalamientos. El abogado David Marriott sostuvo que las acusaciones del gobierno carecen de fundamento y aseguró que los datos demostrarán que las empresas no ejercen un monopolio.
El juicio, encabezado por el juez Arun Subramanian, se extenderá aproximadamente seis semanas, periodo en el que se presentarán testimonios y evidencias para determinar si las compañías violaron leyes antimonopolio.
La demanda tiene origen en una investigación iniciada en 2024, en la que autoridades señalaron que las empresas dominan diferentes etapas del negocio de conciertos, desde la promoción de eventos hasta la venta de entradas.
Ticketmaster, fundada en 1976 y fusionada con Live Nation en 2010, es actualmente una de las mayores plataformas de venta de boletos para espectáculos en vivo, eventos deportivos y obras de teatro a nivel mundial.
La compañía también fue objeto de críticas en 2022 tras el colapso de su plataforma durante la preventa de boletos para la gira de Taylor Swift, situación que generó indignación entre los fans y derivó en audiencias en el Congreso estadounidense.
Las autoridades sostienen que Live Nation utiliza contratos a largo plazo con recintos para impedir la entrada de competidores. Sin embargo, la empresa argumenta que los precios de los boletos son definidos por los artistas y promotores, no por la plataforma.
Mientras el proceso judicial continúa, el resultado del caso podría tener un impacto significativo en la estructura del mercado de conciertos y en la forma en que se venden las entradas para espectáculos en vivo en Estados Unidos.