La inflación en México registró un repunte durante febrero de 2026 y superó nuevamente el rango objetivo establecido por el Banco de México, de acuerdo con información publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reportó un incremento mensual de 0.50 por ciento, mientras que la inflación anual se ubicó en 4.02 por ciento, su nivel más alto desde junio del año pasado.
Este aumento se relaciona principalmente con ajustes fiscales que entraron en vigor al inicio de 2026 y que impactaron el precio de diversos productos, entre ellos bebidas azucaradas, refrescos, jugos y cigarrillos. De acuerdo con el banco central, estos cambios forman parte de políticas fiscales aplicadas al inicio del año y se prevé que su impacto en los precios sea temporal.
Dentro de los componentes que integran la medición inflacionaria, la inflación subyacente —que excluye bienes y servicios con precios más volátiles— presentó un crecimiento anual de 4.50 por ciento. En este rubro, las mercancías registraron un aumento de 4.55 por ciento, mientras que los servicios reportaron un incremento de 4.65 por ciento, lo que refleja presiones en distintos sectores de consumo.
Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, se ubicó en 2.44 por ciento anual. En este apartado, los productos del campo registraron un aumento de 4.50 por ciento, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno presentaron una variación menor, de apenas 0.89 por ciento.
Entre los productos que mostraron los mayores aumentos durante febrero destacan el limón, con un incremento de 25.97 por ciento; el jitomate, con 22.51 por ciento; el tomate verde, con 18.89 por ciento; la papa y otros tubérculos, con 20.86 por ciento, así como el plátano, que subió 10.79 por ciento.
En contraste, algunos productos presentaron reducciones en sus precios y ayudaron a moderar parcialmente el impacto inflacionario. Entre ellos se encuentran la cebolla, el chile serrano, la calabacita, el huevo, el frijol, el pollo y la carne de cerdo, además del gas doméstico LP y la gasolina de bajo octanaje.
Actualmente el Banco de México mantiene su tasa de interés de referencia en 7 por ciento y se prevé que en su próxima decisión de política monetaria el organismo evalúe el comportamiento de la inflación subyacente antes de determinar posibles ajustes. Analistas consideran que la evolución de los precios en los próximos meses será determinante para definir el rumbo de la política económica del país.