Por Redacción Contra Réplica

Nueva York despide a Willie Colón con salsa y banderas latinas

Seguidores y músicos rindieron homenaje al ícono salsero frente a la Catedral de San Patricio antes de su sepultura privada.

La despedida de Willie Colón transformó una de las avenidas más emblemáticas de Nueva York en una escena cargada de música y memoria latina. Frente a la Catedral de San Patricio, en plena Quinta Avenida, cientos de personas se reunieron para honrar al artista con trombones y coros que interpretaron clásicos como “La murga” y “Che Che Colé”.

El homenaje, realizado tras el fallecimiento del músico el pasado 21 de febrero, reunió a seguidores provenientes de distintos puntos de Estados Unidos e incluso de Canadá. Entre la multitud ondeaban banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países de América Latina, mientras muchos asistentes cantaban y bailaban al ritmo de canciones que marcaron la historia de la salsa.

Durante el servicio religioso, celebrado en inglés y español, el obispo Joseph Espaillat recordó la huella cultural que Colón dejó en varias generaciones de latinos en la ciudad. En un momento emotivo, los hijos del músico, Diego y Alejandro Miguel, compartieron palabras para recordar que su padre siempre imaginó una despedida en esa catedral neoyorquina.

Nacido en el Bronx en 1950, Colón comenzó su carrera siendo apenas un adolescente: firmó su primer contrato a los 15 años y grabó su primer álbum a los 17. Con temas como “Idilio” y “El día de mi suerte”, además de su histórica colaboración con Héctor Lavoe y su participación en las Fania All-Stars, dejó un legado que convirtió a la salsa en una voz cultural para millones de latinos dentro y fuera de Estados Unidos.