El derrumbe de un edificio en la alcaldía Cuauhtémoc encendió las alertas en el centro de la Ciudad de México y movilizó a cuerpos de emergencia durante varias horas. Tras el colapso, la Fiscalía capitalina inició una investigación para determinar las causas del accidente y establecer posibles responsabilidades en torno a las condiciones en que se realizaban los trabajos en el inmueble.
El edificio se encontraba en proceso de demolición cuando parte de su estructura cedió, provocando que varios niveles se desplomaran y generaran una enorme acumulación de escombros. El incidente dejó trabajadores atrapados y obligó a desplegar un amplio operativo de rescate en la zona, donde participaron bomberos, personal de Protección Civil y equipos especializados.
Las labores de búsqueda se extendieron durante horas debido a la complejidad del derrumbe. Entre los restos de la construcción fueron localizadas víctimas mortales, mientras que otro trabajador resultó lesionado y tuvo que ser trasladado a un hospital para recibir atención médica. La emergencia también obligó a evacuar a personas de edificios cercanos como medida preventiva.
Mientras continúan los peritajes, las autoridades buscan esclarecer si el inmueble contaba con las medidas de seguridad necesarias para su demolición y si las condiciones estructurales influyeron en el colapso. El caso reabre el debate sobre la supervisión de obras en zonas densamente urbanizadas y los riesgos que enfrentan los trabajadores en este tipo de intervenciones.