Por Redacción Contra Réplica

Sonda científica de la NASA reingresa a la Tierra tras más de una década en órbita

La nave que estudió los cinturones de radiación del planeta concluirá su trayectoria sin representar riesgo significativo para la población.

 

Después de más de diez años dedicada a observar el entorno energético que rodea al planeta, una de las sondas de la misión Van Allen se encuentra en proceso de reingreso a la atmósfera terrestre. El aparato, lanzado por la agencia espacial estadounidense en 2012, cumplió una misión clave para comprender los cinturones de radiación que protegen a la Tierra de partículas solares de alta energía.

El satélite, de aproximadamente 600 kilogramos, ha perdido gradualmente altitud con el paso de los años, un proceso natural para este tipo de misiones científicas. Al entrar nuevamente en la atmósfera, la mayor parte de su estructura se desintegrará debido a las temperaturas extremas generadas por la fricción durante el descenso.

Especialistas explican que solo algunos fragmentos pequeños podrían sobrevivir al reingreso, aunque la probabilidad de que impacten zonas habitadas es muy baja. Este tipo de eventos ocurre con relativa frecuencia en la gestión de satélites y artefactos espaciales que han concluido su vida útil.

La misión Van Allen dejó un legado importante para la ciencia espacial. Gracias a los datos recopilados durante años, los investigadores han podido entender mejor cómo interactúan las tormentas solares con el campo magnético terrestre, información clave para proteger satélites, misiones espaciales y sistemas tecnológicos que dependen del entorno espacial.