Encabezada por el arzobsipo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, ante unos mil fieles católicos potosinos en la plancha de la Plaza de los Fundadores, en el Centro Histórico de San Luis Potosí, fue celebrada "Misa de Desagravio" y un "momento de silencio" por los destrozos ocasionados por el "bloque negro" a la Parroquia El Sagrario Metropolitano durante las manifestaciones por el #8M.
En la liturgia, el párroco del templo católico dañado, Jorge Aurelio Ramírez Torres recordó que mientras se daba el ataque desde el interior los gritos de las activistas se escuchaban como "aullidos terribles" y por ello convocó al momento de silencio a cambio de "ese ruido ensordecedor que era de odio, que era de rencor, que era de blasfemia, vamos a ofrecerle nuestro silencio como una forma de reparar" el corazón de las mujeres que perpetraron los daños al inmueble y profanaron el templo.
Luego del silencio, los fieles católicos leyeron al unísono una oración previamente repartida como un "acto de amor y reparación" y pidieron perdón a Dios por "los ultrajes cometidos en tu templo del Sagrario Metropolitano, al ver la cantera manchada, la puerta de tu capilla herida por el fuego y la cruz de nuestra fundación derribada recordamos tu propio camino al Calvario".
Más tarde, en conferencia de prensa, el arozbispo Cavazos Arizpe mencionó que en conjunto con el INAH, la Arquidiócesis de San Luis Potosí presentarán las denuncias ante la Fiscalía General de la República por tratarse de patrimonio federal.
Por su parte el padre Jorge Aurelio señaló que están en contacto con el INAH para que los peritos determinen los daños y el abordaje para la reparación de la puerta y la cantera afectada por los mazos, así como la restauración de la cruz derribada.