La discusión sobre el derecho a la desconexión digital en México está impulsando una conversación más amplia sobre la forma en que las empresas organizan el trabajo y el impacto que esto tiene en la felicidad, el bienestar y la productividad de los equipos.
En los últimos años, la transformación del mundo laboral —acelerada por la digitalización, el trabajo remoto y los modelos híbridos— ha puesto sobre la mesa una pregunta clave para las organizaciones: cómo equilibrar las demandas de productividad con la calidad de vida de los colaboradores. En este contexto, la gestión del tiempo laboral se ha convertido en uno de los ejes centrales del debate.
Para compañías que operan bajo modelos de trabajo flexible, como WeWork, esta conversación refleja un cambio estructural en la cultura laboral. A partir de su experiencia colaborando con empresas de distintos sectores que utilizan espacios de trabajo flexibles, la compañía ha observado que la autonomía en la gestión del tiempo y la posibilidad de adaptar la jornada laboral a las necesidades personales son factores cada vez más valorados por los equipos.
Esta tendencia también se refleja en lo que buscan los propios profesionistas. De acuerdo con el estudio Retos y perspectivas del trabajo, elaborado por WeWork y PageGroup, 75% de los profesionistas en México vincula su felicidad laboral con la flexibilidad en su entorno de trabajo, mientras que 87% considera que contar con horarios flexibles influye directamente en su calidad de vida.
> “Hoy sabemos que la felicidad laboral está estrechamente relacionada con la forma en que se organiza el trabajo. Factores como la flexibilidad, el respeto al tiempo personal y la confianza en los equipos influyen directamente en la motivación y el desempeño”, señaló Claudio Hidalgo, presidente de WeWork en Latinoamérica.