En la Huasteca potosina, donde el agua no siempre llega a todos, comenzó una obra que apunta a cambiar esa realidad. La Comisión Estatal del Agua inició la perforación de un pozo profundo en el municipio de Matlapa, con el objetivo de asegurar el suministro en comunidades que históricamente han enfrentado escasez.
Los trabajos arrancaron en la localidad de Chalchocoyo, una zona donde el acceso al agua potable ha sido intermitente y, en muchos casos, insuficiente. La nueva infraestructura busca atender de manera directa la demanda de poblaciones indígenas que dependen de fuentes limitadas o de abastecimientos irregulares.
Durante el inicio de la obra, el director del organismo, Pascual Martínez Sánchez, supervisó los avances y destacó la importancia de ampliar la cobertura en regiones serranas. El proyecto contempla mejorar la distribución del recurso y ofrecer una solución más estable frente a las condiciones geográficas que han complicado su acceso.
Más allá de la perforación, el pozo representa una intervención en una de las brechas más sensibles: el acceso al agua. En territorios donde este recurso define la vida cotidiana, cada nueva fuente no solo abastece, también modifica rutinas, reduce desigualdades y abre la posibilidad de un entorno más digno para las familias.