Sembrar árboles también es sembrar futuro. En la región Media de San Luis Potosí, el programa de reforestación se expandió durante 2026 con la entrega de miles de ejemplares que no solo buscan recuperar el entorno natural, sino también generar beneficios directos para las familias del campo.
Las primeras acciones se concentraron en el municipio de Cárdenas, donde se distribuyeron 700 árboles producidos en un vivero educativo de Rioverde. Entre las especies entregadas destacan opciones maderables, de ornato y frutales, como naranja, mandarina, limón y carambolo, además de variedades como moringa y guamúchil, pensadas tanto para el consumo como para el aprovechamiento productivo.
El alcance del programa no se limita a una sola zona. Municipios de las regiones Centro y Altiplano también forman parte de la estrategia, con la llegada de especies como durazno, manzana, jacaranda, framboyán y cactáceas. La intención es diversificar la vegetación y promover prácticas agrícolas que combinen sostenibilidad con rentabilidad.
Más allá de la reforestación, la iniciativa apunta a un cambio de lógica en el campo: producir sin deteriorar. En comunidades donde la tierra es el principal sustento, cada árbol representa una inversión a largo plazo, una herramienta para enfrentar el desgaste ambiental y una oportunidad para fortalecer la economía rural desde sus propias raíces.