La informalidad y el delito de extorsión se han convertido en factores determinantes para que algunos establecimientos bajen sus cortinas en San Luis Potosí, lo que ha provocado una disminución en el número de patrones en activo, advirtió Ana María Abascal Sainz, presidenta local de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
La dirigente empresarial señaló que la seguridad es un elemento fundamental para que las inversiones se mantengan y continúen desarrollándose. Sin embargo, explicó que ante el contexto actual muchas empresas han tenido que destinar recursos propios para reforzar su protección.
Detalló que, en promedio, las empresas en la entidad invierten entre 20 mil y 30 mil pesos mensuales en sistemas de vigilancia, plataformas tecnológicas, mantenimiento, así como en la instalación de rejas, mallas y otros mecanismos de protección para sus establecimientos.
Abascal Sainz indicó que uno de los delitos más recurrentes que enfrentan los empresarios es la extorsión telefónica, mediante la cual los delincuentes realizan llamadas para exigir depósitos de dinero a través de intimidaciones, amenazas o engaños.
Finalmente, recordó que la seguridad es una responsabilidad del gobierno, por lo que consideró necesario que las autoridades fortalezcan las estrategias y el uso de tecnología para combatir la delincuencia y brindar mayor certeza a la inversión, ya que —afirmó— cada vez resulta más complicado y costoso emprender y mantener un negocio en el país.