Por Redacción Contra Réplica

Alerta Amber se activa solo en casos de riesgo para menores

Autoridades establecen criterios específicos para emitir la alerta, sin detener otras acciones de búsqueda.

No todas las desapariciones de menores detonan una Alerta Amber, y esa diferencia ha generado dudas entre la población. El protocolo establece condiciones claras para su activación, enfocadas en priorizar los casos donde existe un peligro real e inmediato para la integridad de niñas, niños y adolescentes.

El primer filtro es la edad: la persona reportada debe ser menor de 18 años. A partir de ahí, se evalúa el nivel de riesgo, es decir, si existen indicios de que podría sufrir daño grave o si hay elementos que sugieran la posible comisión de un delito. Sin este componente, la alerta no se emite, aunque la búsqueda sí continúa por otras vías.

Otro factor clave es la información disponible. Para activar el mecanismo, las autoridades requieren datos concretos como características físicas, vestimenta, circunstancias de la desaparición, así como detalles sobre el último lugar donde fue vista o posibles personas involucradas. Esta precisión permite que la alerta sea útil y efectiva al difundirse públicamente.

Sin embargo, la ausencia de una Alerta Amber no significa inacción. Existen otros protocolos de búsqueda que se activan de manera paralela para localizar a los menores. En ese sentido, el sistema no busca limitar la respuesta institucional, sino enfocar los recursos en los casos donde el tiempo y la difusión masiva pueden marcar la diferencia.