Por Redacción Contra Réplica

Teotihuacán se blinda ante avalancha por equinoccio

Autoridades despliegan operativo especial para recibir a miles de visitantes y proteger el patrimonio arqueológico

Cada primavera, el impulso de “recargarse de energía” convierte a Teotihuacán en uno de los puntos más concurridos del país, y este 2026 no será la excepción. Ante la expectativa de una alta afluencia —que el año pasado superó los 36 mil asistentes—, el Instituto Nacional de Antropología e Historia alista un dispositivo especial para ordenar la visita y resguardar tanto a las personas como a las estructuras milenarias.

Aunque el cambio de estación ocurrirá el 20 de marzo por la mañana, será durante el fin de semana siguiente cuando se concentre la mayor cantidad de visitantes. Por ello, el operativo se activará los días 21 y 22 de marzo, con horarios de acceso definidos y entradas limitadas a cinco puertas. El costo será de 210 pesos, con descuento para nacionales y residentes, mientras que el domingo se mantendrá el acceso gratuito para este sector.

Más allá de la logística, las restricciones marcan el tono de una visita cada vez más regulada. Subir a la Pirámide del Sol ya no está permitido, al igual que el uso de drones o la realización de actividades sobre las estructuras. Tampoco se permitirá el ingreso con objetos voluminosos, bebidas alcohólicas o equipos de sonido, en un intento por contener prácticas que en años anteriores pusieron en riesgo tanto a visitantes como al sitio arqueológico.

El despliegue no solo responde a la tradición, sino a una tensión constante entre turismo y conservación. Mientras miles buscan vivir la experiencia simbólica del equinoccio, las autoridades insisten en un llamado a la responsabilidad colectiva: respetar los espacios, planificar la visita y considerar alternativas cercanas. En el fondo, el reto sigue siendo el mismo: permitir el encuentro con la historia sin ponerla en peligro.