La política de vivienda comienza a tomar forma en distintas regiones del país. Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la entrega simultánea de 106 casas en dos entidades, en un esfuerzo que busca reducir el rezago habitacional y dinamizar la economía local a través de la construcción.
En Chetumal, Quintana Roo, se otorgaron 90 viviendas correspondientes a desarrollos impulsados por el Infonavit, mientras que en Tepic, Nayarit, se sumaron 16 más a través de la Comisión Nacional de Vivienda. Estas entregas se integran a una estrategia más amplia que contempla la edificación de 1.8 millones de hogares a nivel nacional, con el objetivo de ampliar el acceso a una vivienda digna.
El avance de este programa ya se refleja en cifras acumuladas. En lo que va de 2026, se han entregado 945 viviendas distribuidas en 13 estados, incluyendo entidades como Veracruz, Chiapas, Nuevo León y Tamaulipas. Además, los planes de expansión han elevado las metas iniciales en varios territorios, destacando el caso de Quintana Roo, donde el objetivo creció de 18 mil a más de 75 mil viviendas proyectadas.
Más allá del número de casas, el programa se posiciona como un motor económico. Las inversiones anunciadas en entidades como Nayarit y Quintana Roo suman miles de millones de pesos y contemplan la generación de cientos de miles de empleos directos e indirectos. En ese sentido, la política de vivienda no solo busca resolver una necesidad social, sino también activar cadenas productivas que impactan en la vida cotidiana de miles de familias.