El Gobierno de México planteó la eliminación de aranceles en sectores estratégicos como el acero, el aluminio y la industria automotriz, como parte de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que esta propuesta busca reducir las barreras comerciales que han afectado el intercambio económico en la región durante los últimos años.
En el arranque del diálogo bilateral con Estados Unidos, la mandataria explicó que una de las principales prioridades de su administración es avanzar hacia un esquema de “arancel cero” en productos clave, especialmente aquellos que han sido sujetos a tarifas bajo argumentos de seguridad nacional. Estas medidas, indicó, han generado tensiones comerciales que impactan directamente en la competitividad de América del Norte.
Como parte del proceso de revisión del acuerdo, autoridades de ambos países ya sostuvieron un primer encuentro técnico, en el que se abordaron temas relacionados con la actualización del tratado. Este ejercicio forma parte de los mecanismos establecidos desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, y tiene como objetivo fortalecer la cooperación económica entre las tres naciones que lo integran.
La estrategia mexicana, coordinada por la Secretaría de Economía y encabezada en las mesas de negociación por Marcelo Ebrard, busca no solo mantener vigente el tratado comercial, sino también avanzar hacia condiciones más favorables para el comercio regional. Entre los planteamientos centrales destaca la eliminación de aranceles para productos que cumplan con las reglas de origen establecidas en el acuerdo.
Actualmente, las tarifas aplicadas al acero y aluminio han representado un obstáculo para diversas industrias, particularmente en el sector manufacturero y automotriz. Por ello, el gobierno federal considera que su eliminación permitiría dinamizar el comercio y reducir costos para las empresas.
La revisión del T-MEC se llevará a cabo en un contexto de ajustes económicos y nuevas políticas comerciales en la región, lo que abre la puerta a redefinir condiciones que impulsen una mayor integración entre México, Estados Unidos y Canadá, en beneficio del crecimiento económico conjunto.