En un contexto donde la salud mental comienza a ocupar un lugar más visible en la conversación pública, San Luis Potosí apuesta por ampliar la atención a niñas, niños y adolescentes. A través del Instituto Temazcalli, se fortalecen servicios especializados que buscan atender desde la raíz problemáticas emocionales que impactan tanto en el entorno familiar como escolar.
El enfoque no se limita a consultas aisladas. El modelo incluye diagnóstico y tratamiento integral para menores de entre 2 y 17 años que enfrentan condiciones como ansiedad, depresión, trastornos de conducta, déficit de atención o espectro autista. Para ello, se cuenta con un equipo multidisciplinario que integra psicología, psiquiatría, trabajo social y nutrición.
Las cifras reflejan la demanda creciente: durante el primer bimestre del año se brindaron más de 2 mil 200 atenciones, con un subsidio del 90 por ciento que permite a las familias acceder a estos servicios sin que el costo sea una barrera. Este apoyo económico resulta clave en un área que, históricamente, ha sido difícil de cubrir para muchos hogares.
A la par, el trabajo se extiende a las aulas. Personal educativo del CONAFE recibió capacitación en temas de bienestar emocional, detección de riesgos y construcción de proyectos de vida, en un intento por convertir a las comunidades escolares en espacios de contención. La estrategia apunta así a un cambio más amplio: no solo atender crisis, sino prevenirlas desde el entorno cotidiano.